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Mi camino hacia una vida más consciente

publicado por Teresita Jimenez el
Mi camino hacia una vida más consciente

María Jesús Montero (@jisas_) es diseñadora digital, fotógrafa, deportista y yogui. Apasionada por el bienestar y testigo del poderoso cambio que generan los hábitos saludables en nuestra vida.

En la nota de hoy ella nos cuenta cuál fue el recorrido que la llevó a disfrutar del estilo de vida que tiene hoy: equilibrado, conectado con sus emociones y necesidades, saludable y fuerte

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Antes del año 2014, mi estilo de vida era bastante común, bastante despreocupada e inconsciente, no tenía relación con mi cuerpo, y en general cualquier tipo de molestia que se me presentara en el camino siempre me la corregía un doctor. En esos casos las especialidades que veía a menudo eran: dermatólogo y gastroenterólogo.

En ese minuto no me daba cuenta, pero hoy veo claramente que ambas especialidades están totalmente relacionadas a nuestras emociones. Ambas relacionadas directamente  a nuestro cuerpo. En ese entonces, lo emocional para mí era sólo un detalle.

El 2014 fue un año complejo emocionalmente, de bastante estrés, presiones y autoconocimiento a golpes.

Mi punto de inflexión fue una crisis alérgica (dermatitis atópica severa) en pleno viaje de vacaciones. El mismo hecho de estar descansando hizo que mi cuerpo finalmente botara todo lo que tenía guardado. ¿Cómo lo botó? A través de mi piel. Siempre he sido delicada, desde que nací he presentado alergias (otro punto a investigar que podemos hablar más adelante) y hasta los 30 años las traté con corticoides y un sin fin de otros tratamientos. Pero esa vez fue distinto.

Después de pasar por muchos dermatólogos, probar y probar cremas, comencé una búsqueda de sanación de mi cuerpo a través de la alimentación y hábitos saludables.

  • Me acerqué al deporte, actividad que ahora amo y practico todos los días (algo que mi adolescencia evitaba).
  • Conocí el Yoga, que partió como una disciplina para estudiar y finalmente se transformó en una filosofía de vida.
  • Conocí el Ayurveda, un tipo de medicina proveniente de la India que busca curar problemas a través de la nutrición y un estilo de vida saludable. Es bien interesante, te hacen una lectura corporal y emocional y según tus "dosha" se va adecuando un tipo de alimentación y hábitos específicamente para ti.

Luego de un proceso de desintoxicación del cuerpo, logré distinguir ciertos alimentos y malos hábitos y pensamientos que mantenían mi cuerpo inflamado. Desde este tratamiento hay un antes y un después en mí. Diría que una mejora del 95% en mis alergias. Ya sé que cuando la alergia aparece, es por algo más profundo que una molestia en la piel. 

Entendí que el cuerpo es una máquina tremendamente inteligente, que tiene un ejército llamado “sistema inmunológico” que hace un tremendo trabajo todos los días y cuando éste se siente en peligro, pide ayuda y se manifiesta. Si estamos desconectados con nuestro sistema, todo se vuelve cuesta arriba y podríamos perder la guerra. Si estamos alineados, la sensación de bienestar es permanente y se transforma en un arma muy poderosa. Ahí fue cuando descubrí lo que era sentirse bien todos los días.

Este último año pandémico me ha golpeado físicamente, como a muchos, pero esta herramienta de autoconocimiento ha sido mi salvavidas, cuando estoy "baja" en todo sentido, cuando aparecen las alergias, cuando duermo mal o a veces me cuesta respirar, miro hacia atrás y vuelvo a poner en práctica lo que me cambió hace años.

Como dice esa frase "remember why you started" que me hace tanto sentido.

Gracias a varios procesos y lindas personas que me guiaron, como la Cote Orozco, que no puedo dejar de mencionar, mi nutricionista favorita, una de las personas que más admiro y que tanto me ha enseñado en este camino... Gracias a ellos, sigo aprendiendo a escuchar el lenguaje de mi cuerpo y hoy no sólo me siento sana, sino que me siento feliz. Una cosa conlleva a la otra y si tu cuerpo está feliz, probablemente tu mente también lo estará, y viceversa. Mantengo mi cuerpo y mente en movimiento todos los días, pongo atención a mis días de recuperación, cuido mis ciclos de sueño y escucho conscientemente mi “guata” (nuestro segundo cerebro, que a veces creo que es casi el primero).

Me reencontré con la lectura, hoy me declaro una busquilla de libros y papers sobre bienestar, buena alimentación, ayuno intermitente, ciclos circadianos, feminismo y Yoga.

Sin duda mi llamado de atención fue mi crisis emocional y aunque fueron momentos difíciles, ese zamarrón terminó por entregarme un estilo de vida que jamás pensé que iba a perseguir y por ello estoy muy MUY agradecida, soy otra persona en muchos sentidos.

Nunca es tarde para comenzar a sanarse, para reconocerse, tratarse con amor, activarse y hacer deporte (empecé a los 30 pero recién ahora, cerca de mis 36 años, siento que estoy realmente donde quiero estar), nunca es tarde para probar y menos para cambiar hábitos.

Te quiero invitar a reinventarte desde adentro, a partir hoy mismo.

 

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3 comentarios

  • Bea Alvarez el

    Tere te leo desde mi viaje, buenísimo reportaje, conozco a la jisas hace un par de año y es realmente una matea y seca y un ejemplo! Saludos

  • Javiera el

    Claro ejemplo de que siempre se pueden generar y perseguir nuevos hábitos ✨

  • Matias Batista el

    Gracias por compartir información de la buena! Saludos

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